TE ROJO PU ERH

TE ROJO PU ERH

TE ROJO PU ERH

TÉ PU-ERH

La confusión de un nombre

Un té post-fermentado. Primero, el equívoco de su nombre. En Europa, con desparpajo, le llamamos “té rojo” porque sus hojas son marrón-rojizas, oscuras, sin llegar a ser negras. Pero una vez en infusión se vuelven de color negro. Por esto los chinos le llaman “té negro”… Estamos hablando, sin embargo, del mismo té: el Pu-Erh. El mismo que otras veces –y para distinguirlo y despejar la confusión- llaman té “rouge-rouge”…

Una especialidad de los chinos. Hoy es un té absolutamente de moda –publicidad de por medio. Hay, sin embargo, que aclarar una serie de conceptos. El té rojo (thé sombre/ té oscuro, le denominan genéricamente los franceses) sí sufre una auténtica fermentación. La gran mayoría de los tés rojos se producen en Yunnan,… de China. Y dentro de la gama de tipos que existe, el más conocido es el Pu-Erh.

Entre las seis familias o seis colores de tés éste es el único en que cosecha y manufactura de las hojas no están vinculadas tiempo y espacio. Dos procesos de tratamiento de las hojas diferentes dan –al final- dos tipos de Pu-Erh. Sin embargo, las fases primeras de éstos son comunes.

Recolectadas, las hojas son secadas al sol durante 24 horas. Por principio, el calor marchita las hojas y destruye las enzimas responsables de la oxidación. En el caso del Pu-Erh no es exactamente así: las hojas sufren una leve oxidación. Una vez secas son triadas manualmente, seleccionadas y embaladas para ser vendidas a fabricantes de té. Y en este punto se abren dos caminos, que dan lugar a dos procesos completamente diferentes y, ciertamente, a dos tipos de Pu-Erh.

Una variedad es aquella donde las hojas-humedecidas previamente-  son sometidas a compresión para adoptar formas diversas (discos, niditos de pájaro o bloques), luego secadas y, en fin, almacenadas para envejecer. Entonces fermentarán naturalmente y lentamente, durante años incluso. Por eso se califica el té rojo de té “post fermentado”. Porque el té éste contiene unas levaduras, que en condiciones propicias (ambiente templado, húmedo y ventilado-ambiente propicio) se multiplicarán. ¿El resultado? Un té con unas características organolépticas muy particulares.

Y  -en fin- la otra variedad de Pu-Erh : el Pu-Erh negro o “cocido”. En éste, el hombre ha estimulado y acelerado la fermentación. Se encontrará a la venta con sus hojas sueltas o comprimidas bajo formas.

Sin duda, junto a los tés aromatizados –tés llenos de capricho y fantasía-, el Pu-Erh es el té de moda, básicamente porque campañas publicitarias han enfatizado sus propiedades como adelgazante. Y todo lo que contribuya a la esbeltez, vende.